Puesto
que estas pasando tiempos difíciles...
Por A.S.G.,
Ministra.
“…Aquí
lo importante no es la circunstancia adversa, o cómo uno
se siente, lo que hay que saber es quién te llevó
a ese lugar, y por qué estás allí."
 |
| ..."lo
que hay que saber es quién te llevó a ese lugar,
y por qué estás allí." |
Supongo que
muchas veces José debe haber pensado en esto para sostenerse
en medio de la más negra oscuridad, y eso si que era oscuridad.
Pero al responderse a estas preguntas él se acordaba de los
sueños que el Señor le había dado y que Él
no estaba creyendo en "una persona", sino en el Dios Todopoderoso.
A veces terminamos haciendo
de esta frase una palabra bonita, y nos olvidamos realmente de quién
estamos hablando, en quién estamos creyendo.
Es Dios; Dios
que sigue siendo dueño de las circunstancias, de los tiempos,
de nosotros, porque eso le dijimos una vez.
El Señor
me está golpeando muy duro estos días, y realmente
me he sentido en falta con Él. ¿Por qué? Porque
comencé a olvidarme justamente de lo que te decía,
de quién es Él, y lo reduje así, sin más,
a mis miedos, dudas,
inseguridades... y lo despojé de su poder, de su dominio,
de su soberanía.
Estaba perdiendo
la fe, esa de "la convicción de lo que no se ve",
y no esperando nada de Él.
Dios me dijo:
" ¿Quieres ver mi poder? Busca mi rostro." Había
perdido el rumbo, llegando a creer que las cosas cambian, se arreglan,
o suceden sólo "recordándole" a Dios lo
que pasa. Sin embargo, Él me está llamando a clamar.
Esto significa,
no salir de Su presencia hasta que no tenga una respuesta. Esto
no significa volverme una ermitaña, sino dedicarle tiempo
de calidad, y que siempre que pueda use mi tiempo para buscarle
a Él.
Quiere saber
cuán importante es para mí lo que le estoy pidiendo,
pero sobre todo, estoy comprendiendo que Él quiere actuar
más allá de lo que le pido, enseñándome
a orar de acuerdo con su corazón, está formando cosas
eternas; y esto no se logra con solo unos momentos de oración.
Olvidamos con
frecuencia que estamos enfrentando una batalla, que el enemigo quiere
que abandonemos la carrera; pero lo que necesitamos justamente es
perseverar hasta el fin.
En el capítulo
10 de Daniel está reflejado claramente esto. Daniel estaba
buscando a Dios intensamente (vs. 2-3) y durante estos días
no había llegado a él respuesta porque se estaba dando
una lucha tremenda (v.13); pero en realidad la respuesta había
salido inmediatamente: " ...desde el primer día que
dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia
de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras
yo he venido" (v.12).
Este es el camino
que Dios me está marcando; los que queremos participar en
lo que Dios está haciendo tenemos que empezar por:
1. Disponer nuestro corazón
a entender.
2. Humillarnos en Su presencia.
El lugar para
hallar una respuesta es: postrados a sus pies.
Allí se ganan
todas las batallas.
Creo que en
este momento es muy importante que te respondas: ¿Quién
te llevó a ese lugar? y ¿por qué estás
allí? El
que te llevó es el mismo que te va a sostener, y el que te
hizo promesas es el mismo que las va a cumplir.
Creo que es
crucial que tomes decisiones apropiadas; que te concentres en esto.
Ese lugar es tu escuela, ese lugar es tu campo de batalla, en ese
lugar Dios quiere manifestarte su poder, transformarte y prepararte
para que hagas su obra, si no fuera así, tendría que
decírtelo Él, no las circunstancias, la
oposición, los problemas.
"Yo sé
los planes que tengo para ustedes, planes para su bienestar y no
para su mal, a fin de darles un futuro lleno de esperanza. Yo, el
Señor, lo afirmo".
¿No es esta una
promesa del Señor?
Y no es solo
para algunos, también Dios la dio para ti.
|