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CONOCINDO COMO ACTUA EL ESPÍRITU DE RAMERA EN HEMBRA O VARÓN
Por el Pastor: Eliecer Duran Niño.
Prov.30:20. El proceder de la mujer adúltera es así: Come, y limpia su boca. Y dice: No he hecho maldad. Prov.2: 16 – al 22Serás librado de la mujer extraña, de la ajena que halaga con sus palabras, La cual abandona al compañero de su juventud, Y se olvida del pacto de su Dios. Por lo cual su casa está inclinada a la muerte, Y sus veredas hacia los muertos; Todos los que a ella se lleguen, no volverán, Ni seguirán otra vez los senderos de la vida. Así andarás por el camino de los buenos, Y seguirás las veredas de los justos; Porque los rectos habitarán la tierra, Y los perfectos permanecerán en ella, Mas los impíos serán cortados de la tierra, Y los prevaricadores serán de ella desarraigados. Prov. 5: 1 – 6. Hijo mío, está atento a mi sabiduría, Y a mi inteligencia inclina tu oído, 2Para que guardes consejo, Y tus labios conserven la ciencia. 3Porque los labios de la mujer extraña destilan miel, Y su paladar es más blando que el aceite; 4Mas su fin es amargo como el ajenjo, Agudo como espada de dos filos. 5Sus pies descienden a la muerte; Sus pasos conducen al Seol. 6Sus caminos son inestables; no los conocerás, Si no considerares el camino de vida. Prov. 5: 15 al – 22. Bebe el agua de tu misma cisterna. Y los raudales de tu propio pozo. 16¿Se derramarán tus fuentes por las calles, Y tus corrientes de aguas por las plazas? 17Sean para ti solo, Y no para los extraños contigo. 18Sea bendito tú manantial.
Y alégrate con la mujer de tu juventud, 19 Como cierva amada y graciosa gacela. Sus caricias te satisfagan en todo tiempo, Y en su amor recréate siempre. 20¿Y por qué, hijo mío, andarás ciego con la mujer ajena, Y abrazarás el seno de la extraña? 21Porque los caminos del hombre están ante los ojos de Jehová, Y él considera todas sus veredas. 22Prenderán al impío sus propias iniquidades, Y retenido será con las cuerdas de su pecado. 23El morirá por falta de corrección, Y errará por lo inmenso de su locura. Prov. 6 – 20 – al - 35. Amonestación contra el adulterio 20Guarda, hijo mío, el mandamiento de tu padre, Y no dejes la enseñanza de tu madre; 21Atalos siempre en tu corazón, Enlázalos a tu cuello. 22Te guiarán cuando andes; cuando duermas te guardarán; Hablarán contigo cuando despiertes. 23Porque el mandamiento es lámpara, y la enseñanza es luz, Y camino de vida las reprensiones que te instruyen, 24Para que te guarden de la mala mujer, De la blandura de la lengua de la mujer extraña. 25No codicies su hermosura en tu corazón, Ni ella te prenda con sus ojos; 26Porque a causa de la mujer ramera el hombre es reducido a un bocado de pan; Y la mujer caza la preciosa alma del varón. 27¿Tomará el hombre fuego en su seno Sin que sus vestidos ardan?
28 ¿Andará el hombre sobre brasas Sin que sus pies se quemen? 29Así es el que se llega a la mujer de su prójimo; No quedará impune ninguno que la tocare. 30No tienen en poco al ladrón si hurta Para saciar su apetito cuando tiene hambre; 31Pero si es sorprendido, pagará siete veces; Entregará todo el haber de su casa. 32Mas el que comete adulterio es falto de entendimiento; Corrompe su alma el que tal hace. 33Heridas y vergüenza hallará, Y su afrenta nunca será borrada. 34Porque los celos son el furor del hombre, Y no perdonará en el día de la venganza. 35No aceptará ningún rescate, Ni querrá perdonar, aunque multipliques los dones. Las artimañas de la ramera Prov. 7: 1 – al - 27 Hijo mío, guarda mis razones, Y atesora contigo mis mandamientos. 2Guarda mis mandamientos y vivirás, Y mi ley como las niñas de tus ojos. 3Lígalos a tus dedos; Escríbelos en la tabla de tu corazón. 4Di a la sabiduría: Tú eres mi hermana, Y a la inteligencia llama parienta; 5Para que te guarden de la mujer ajena, Y de la extraña que ablanda sus palabras. 6Porque mirando yo por la ventana de mi casa, Por mi celosía, 7Vi entre los simples, Consideré entre los jóvenes, A un joven falto de entendimiento, 8El cual pasaba por la calle, junto a la esquina, E iba camino a la casa de ella.
9A la tarde del día, cuando ya oscurecía, En la oscuridad y tinieblas de la noche. 10Cuando he aquí, una mujer le sale al encuentro, Con atavío de ramera y astuta de corazón. 11Alborotadora y rencillosa, Sus pies no pueden estar en casa; 12Unas veces está en la calle, otras veces en las plazas, Acechando por todas las esquinas.13Se asió de él, y le besó. Con semblante descarado le dijo: 14Sacrificios de paz había prometido, Hoy he pagado mis votos; 15Por tanto, he salido a encontrarte, Buscando diligentemente tu rostro, y te he hallado. 16He adornado mi cama con colchas Recamadas con cordoncillo de Egipto; 17He perfumado mi cámara Con mirra, áloes y canela. 18Ven, embriaguémonos de amores hasta la mañana; Alegrémonos en amores. 19Porque el marido no está en casa; Se ha ido a un largo viaje. 20La bolsa de dinero llevó en su mano; El día señalado volverá a su casa. 21Lo rindió con la suavidad de sus muchas palabras, Le obligó con la zalamería de sus labios. 22Al punto se marchó tras ella, Como va el buey al degolladero, Y como el necio a las prisiones para ser castigado; 23Como el ave que se apresura a la red, Y no sabe que es contra su vida, Hasta que la saeta traspasa su corazón. 24Ahora pues, hijos, oídme, Y estad atentos a las razones de mi boca. 25No se aparte tu corazón a sus caminos.
No yerres en sus veredas. 26Porque a muchos ha hecho caer heridos, Y aun los más fuertes han sido muertos por ella. 27Camino al Seol es su casa, Que conduce a las cámaras de la muerte. 13La mujer insensata es alborotadora. Es simple e ignorante. 14Se sienta en una silla a la puerta de su casa, En los lugares altos de la ciudad, 15Para llamar a los que pasan por el camino, Que van por sus caminos derechos. 16Dice a cualquier simple: Ven acá. A los faltos de cordura dijo: 17Las aguas hurtadas son dulces, Y el pan comido en oculto es sabroso. 18Y no saben que allí están los muertos; Que sus convidados están en lo profundo del Seol. Prov. 23: 26 - 27 - 28 Dame, hijo mío, tu corazón, Y miren tus ojos por mis caminos.
27Porque abismo profundo es la ramera, Y POZO ANGOSTO, la extraña. 28También ella, como robador, acecha, Y multiplica entre los hombres los prevaricadores. Lucas 15: 30Pero cuando vino este tu hijo, que ha consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para él el becerro gordo.
1: de Corintios 6: 15 – al – 20. ¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? ¿Quitaré, pues, los miembros de Cristo y los haré miembros de una ramera? De ningún modo. 16¿O no sabéis que el que se une con una ramera, es un cuerpo con ella? Porque dice: Los dos serán una sola carne. 17Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él. 18Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; más el que fornica, contra su propio cuerpo peca. 19¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? 20Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios. Apocalipsis 19: 1 – 2. Después de esto oí una gran voz de gran multitud en el cielo, que decía: ¡Aleluya! Salvación y honra y gloria y poder son del Señor Dios nuestro; 2porque sus juicios son verdaderos y justos; pues ha juzgado a la gran ramera que ha corrompido a la tierra con su fornicación, y ha vengado la sangre de sus siervos de la mano de ella. Prov. 3 – 1 – al - 8. Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; 2Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. 3Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad.
Átalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; 4Y hallarás gracia y buena opinión. Ante los ojos de Dios y de los hombres. 5Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. 6Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. 7No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; 8Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos. Prov. 5: 7 – al – 14. Ahora pues, hijos, oídme, Y no os apartéis de las razones de mi boca. 8Aleja de ella tu camino, Y no te acerques a la puerta de su casa; 9Para que no des a los extraños tu honor, Y tus años al cruel; 10No sea que extraños se sacien de tu fuerza, Y tus trabajos estén en casa del extraño; 11Y gimas al final, Cuando se consuma tu carne y tu cuerpo, 12Y digas: ¡Cómo aborrecí el consejo, Y mi corazón menospreció la reprensión; 13No oí la voz de los que me instruían, Y a los que me enseñaban no incliné mi oído! 14Casi en todo mal he estado, Prov. 8: 32 – al – 36. Ahora, pues, hijos, oídme, Y bienaventurados los que guardan mis caminos. 33Atended el consejo, y sed sabios, Y no lo menospreciéis. 34Bienaventurado el hombre que me escucha, Velando a mis puertas cada día, Aguardando a los postes de mis puertas. 35Porque el que me halle, hallará la vida.
Y alcanzará el favor de Jehová. 36Mas el que peca contra mí, defrauda su alma; Todos los que me aborrecen aman la muerte. 20La sabiduría clama en las calles, Alza su voz en las plazas; 21Clama en los principales lugares de reunión; En las entradas de las puertas de la ciudad dice sus razones. 22¿Hasta cuándo, oh simples, amaréis la simpleza, Y los burladores desearán el burlar, Y los insensatos aborrecerán la ciencia? 23Volveos a mi reprensión; He aquí yo derramaré mi espíritu sobre vosotros, Y os haré saber mis palabras. 24Por cuanto llamé, y no quisisteis oír, Extendí mi mano, y no hubo quien atendiese, 25Sino que desechasteis todo consejo mío. Y mi reprensión no quisisteis, 26También yo me reiré en vuestra calamidad. Y me burlaré cuando os viniere lo que teméis; 27Cuando viniere como una destrucción lo que teméis, Y vuestra calamidad llegare como un torbellino; Cuando sobre vosotros viniere tribulación y angustia. 28Entonces me llamarán, y no responderé; Me buscarán de mañana, y no me hallarán. 29Por cuanto aborrecieron la sabiduría, Y no escogieron el temor de Jehová, 30Ni quisieron mi consejo, Y menospreciaron toda reprensión mía, 31Comerán del fruto de su camino, Y serán hastiados de sus propios consejos. 32Porque el desvío de los ignorantes los matará, Y la prosperidad de los necios los echará a perder. 33Mas el que me oyere, habitará confiadamente Y vivirá tranquilo, sin temor del mal. Deuteronomio 32: 28 – 29. Porque son nación privada de consejos, Y no hay en ellos entendimiento. 29¡Ojalá fueran sabios, que comprendieran esto, Y se dieran cuenta del fin que les espera! 20Hijo mío, está atento a mis palabras; Inclina tu oído a mis razones. 21No se aparten de tus ojos; Guárdalas en medio de tu corazón; 22Porque son vida a los que las hallan, Y medicina a todo su cuerpo. 25Tus ojos miren lo recto, Y diríjanse tus párpados hacia lo que tienes delante. 26Examina la senda de tus pies, Y todos tus caminos sean rectos. 27No te desvíes a la derecha ni a la izquierda; Aparta tu pie del mal.
Pero no te preocupes, solo escucha la voz de Nuestro Señor, Espíritu Santo. Él tiene un Abogado, para con el Padre, Jesucristo el Justo: Si has caído en el pozo profundo o en el pozo angosto o estás a punto de caer en cualquiera de los dos pozos; has esta oración, Señor Jesús confieso que soy pecador, me arrepiento de mis pecados cometidos hasta el día de hoy, fui engañado / a, por el espíritu de ramera, hoy entiendo que mis caminos deben de ser rectos, en todo tiempo, que tú Mi Señor Jesús, pagaste por mis pecados en la cruz del calvario, hoy te acepto como mi Único y suficiente, Salvador de mi vida, quiero que tú seas mi Rey Soberano, que controles mi vida, inscribe mi nombre en el libro de la vida, para yo responder en el día del juicio, y vivir eternamente, te ruego y te suplico, que nada, ni nadie, me poeda tocar, solo el Fuego y el Poder de tu Santo Espíritu. Señor Espíritu Santo, en tus manos entrego mi espíritu, mi alma y todo mi ser, me pongo en tus manos, porque sé que quedo en buenas manos, te lo pido en el Poderoso Nombre de mi Señor Jesús. Amen y amen. Si has hecho esta oración, contáctanos, o busca una Iglesia Apostólica que te enseñe la Palabra de Nuestro Padre Creador, Señor y Dios. Si este mensaje fue de tu completo agrado, y aceptación, impríma siete (7) y repártalo a otros, serás de bendición. ¡..Has tesoro en los cielos..! Trabaja para la Justa Causa.... de Nuestro Señor Jesús. (¿..…?)
Siempre
Eliecer Duran Niño
Pastor y Maestro de la Palabra de Dios.
Director General del Instituto Colombiano de Investigación Bíblica, con sede en la Ciudad de
Barrancabermeja Colombia. Cra. 24 # 50 – 47, TL 60 20 422, CEL 316 399 89 08. E- Mail:
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