Casa de oración, casa de sanidad,
Casa de Adoración.

Mateo 21: 12-15: Y entró Jesús en el Templo de Dios, y echó fuera a todos los que vendían y compraban en el Templo, y volcó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas; y les dijo: Escrito está: Mi casa, casa de oración será llamada; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones. Y vinieron a Él en el Templo ciegos y cojos, y los sanó. Pero los principales sacerdotes y los escribas, viendo las maravillas que hacia, y los muchachos aclamando en el Templo diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! Se indignaron.

Este evento, la Purificación del Templo ocurrió después de la Entrada Triunfal en Jerusalén. En el Evangelio de San Marcos capitulo 11 él escribe en el versículo 11 que Jesús entró en el Templo y miró alrededor y después se fue a Betania con sus Discípulos. Pero ¿que estaba mirando el Señor? Marcos no nos da los detalles, pero podemos imaginar que Él estaba mirando el mal-uso del Templo, la Casa de Dios que se había convertido en un mercado. (Hay una diferencia en recoger fondos por necesidad y recoger fondos por conveniencia) Tenemos que tener mucho cuidado de cual es la prioridad de la Iglesia porque hay algo valioso que va ser afectados en lo positivo o en lo negativo, me estoy refiriendo a las almas. Por eso las puertas de la Iglesia están abiertas porque hay almas necesitadas, personas que necesitan un Salvador, un Libertador y un Sanador pero el problema es que hay muchas iglesias que presentan otro evangelio, otro Jesús, ungido por otro espíritu. Una de las palabras mas fuerte que Dios usa en Su Palabra es Icabod que quiere decir “sin gloria” o “traspasada es la gloria” (1 Sam. 4:21-22) Y sin la gloria de Dios en la Casa, desafortunadamente, muchos en la iglesia van hacer cosas que no son agradables en los ojos de Jehová.

Y echó fuera a todos los que vendían y compraban en el Templo 

Aquellos que Jesús echó fuera del Templo tipifican muchos hoy que han corrompido la Casa de Dios con un falso evangelio. Es triste escuchar de un pastor perder su ministerio por causa de su corrupción; la Iglesia tiene que ser una Casa de Oración, una Casa de Sanidad y una Casa de Adoración, un lugar donde el nombre de Jesús es exaltado, donde Creyentes pueden ser bautizados con el Espíritu Santo y donde muchos pueden ser liberados de las ataduras del Diablo y donde el poder de Dios se pueda manifestar en una forma grandiosa. La Iglesia somos tu y yo, nosotros que fuimos redimidos por la sangre del Cordero, en otras palabras de acuerdo a lo que dice 1 Corintios 3:16 que nosotros somos Templo del Espíritu de Dios. En el Antiguo Pacto, el Templo era lugar santo porque ahí habitaba Dios, pero después de la Crucifixión y la Resurrección, el lugar de habitación del Espíritu de Dios es el corazón de cada creyente, por eso Dios nos dice en Su Palabra “sed santos, porque Yo soy santo”(Lev. 11:44; 1 Pedro 1:16) También tenemos la responsabilidad como Iglesia de hacer las cosas que agradan a Dios y que edifica las almas pero haciéndolo con la ayuda y la unción del Espíritu Santo.

Mi casa, casa de oración será llamada

El Señor puso la Palabra en acción, Isaías 56:7 dice: Mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos. Y Jeremías 7:11 dice: ¿Es cueva de ladrones delante de vuestros ojos esta casa sobre la cual es invocado mi nombre? La Iglesia es una Casa de Oración, un lugar de clamor y de intercesión. Es importante tener una vida de oración pero muy necesario tener un tiempo de oración corporalmente donde el Pueblo de Dios está unido elevando su oración y petición a Dios. Es por medio de la oración que el poder de Dios se mueve para hacer cosas grandes. Si nuestro Señor Jesucristo oraba al Padre durante Su ministerio terrenal, mi pregunta es ¿quiénes somos nosotros para poner a un lado la oración?

Y los sanó

Esto nos indica que la Iglesia es una Casa de Sanidad, una clínica para los que son espiritualmente y físicamente enfermos pueden recibir sanidad, eso sucede cuando el Evangelio es predicado correctamente y Cristo el Medico de los médicos trae sanidad con la medicina que nunca falla, Su sangre preciosa que fue derramada en la Cruz del Calvario. Hay muchos que llegan a la Iglesia atados a un vicio y han tratado de buscar la forma de ser libres pero sin éxito, ahí es donde Jesús es presentado como el Libertador y el Sanador.

Hosanna al Hijo de David

En el versículo quince vemos que los muchachos aclamaban ¡Hosanna al Hijo de David! También la Iglesia es una Casa de Adoración. La alabanza y adoración es una arma poderosa para levantar y edificar el espíritu del hombre, es un tiempo en donde el Espíritu Santo derrama Su presencia para ministrar y obrar en las vidas de las personas presentes en ese servicio. Pero la alabanza y adoración es mas que tocar un instrumento y cantar canciones, es un estilo de vida; fuimos creados para alabar y dar toda la gloria a Dios, pero no solamente los domingos, sino todo los días de nuestras vidas. A lado de la predicación de la Palabra, el tiempo de alabanza y adoración es un tiempo muy importante en donde la congregación expresa musicalmente su amor y gratitud al Señor pero a la misma vez, son dirigidos a Su presencia. Un predicador dijo una vez, “si la música en la iglesia es correcta, entonces las demás cosas van a salir bien”. Así tiene que ser una Iglesia, una Casa de Oración, Casa de Sanidad y Casa de Adoración.

En Cristo,

 

Fernando Díaz
horebiglesia@yahoo.ca

 

 

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